La
adelfa es un arbusto siempre verde que puede llegar a alcanzar los 4 metros de
altura. Su corteza es lisa y sus ramas amarillas o pardo-rojizas. Las hojas,
grandes y correosas, se disponen de forma opuesta o en verticilos de tres.
Poseen un característico y grueso nervio central del que parten numerosos
nervios laterales. Las flores, de color rosa, rojizo o blanco, nacen agrupadas
en ramilletes en el extremo de las ramas, produciéndose la floración durante
los meses de verano.
La adelfa, planta típica de las ramblas y
torrenteras del levante y sur peninsular, es una especie tóxica cuyo jugo
resulta amargo al gusto. En este pasaje se refiere Cervantes a esta
característica de la adelfa y la sitúa en un contexto fúnebre, en una guirnalda
junto al ciprés.
¡Y como si queda lo amargo! – respondió la
condesa- y tan amargo, que en su comparación son dulces las tueras y sabrosas
las adelfas, muerta, pues las reina, y no desmayadas la enterramos. (don
Quijote c ii cap. 39)
Autor: Luis María Almarcha Jaime. 5

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAquí esta la adelfa una de las plantas de la lectura de don Quijote
ResponderEliminarQue chula
ResponderEliminarluisma me encantan las cosas que haces eres un genio
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